La reforma del Reglamento EMIR constituye un nuevo hito en la evolución del marco regulatorio europeo aplicable a los derivados extrabursátiles (OTC), con el objetivo de reforzar la transparencia y reducir el riesgo sistémico en los mercados financieros.
Entre las principales novedades destacan la introducción de la categoría de contraparte financiera pequeña (SFC), que permite exenciones en la obligación de compensación bajo determinados umbrales, así como la revisión del régimen aplicable a las contrapartes no financieras.
Asimismo, la reforma incorpora una transformación integral del régimen de reporting, basada en la adopción del estándar ISO 20022, el incremento del número de campos de reporte y la introducción de identificadores únicos de transacción (UTI) y de producto (UPI).
La nota también examina las implicaciones prácticas para entidades financieras, gestoras de fondos y otros operadores, así como los desarrollos recientes vinculados a EMIR 3.0, incluyendo el nuevo requisito de “cuenta activa” en entidades de contrapartida central de la UE y el refuerzo del marco supervisor.
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