La Ley 10/2025 introduce un nuevo marco para la atención a la clientela en el sector financiero, reforzando la protección de los consumidores y elevando los estándares de calidad en la gestión de reclamaciones. Todas las entidades bancarias y aseguradoras deberán contar con un departamento de atención a la clientela y un Defensor de la Clientela, cuyas decisiones serán vinculantes para las entidades. Además, se agilizan los plazos de respuesta y se amplían los canales para la presentación de quejas, garantizando una atención más accesible, personalizada y adaptada a las necesidades de los usuarios, especialmente de los colectivos más vulnerables.
Esta normativa supone un avance significativo en transparencia y confianza para el sector, incrementando la responsabilidad de las entidades en la documentación y gestión de los procesos de reclamación. El objetivo es ofrecer un servicio más eficiente y cercano, alineado con las mejores prácticas europeas y con el compromiso de situar al cliente en el centro de la actividad financiera.
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